La borrasca Leonardo ha dejado dos jornadas especialmente complicadas en Algeciras, con numerosos puntos del municipio bajo especial vigilancia y una intensa actividad de los servicios de emergencia. Durante la jornada del miércoles, uno de los focos de mayor preocupación se situó en la zona de Las Herrizas, donde alrededor de 200 vecinos permanecieron confinados tras el desbordamiento del puente de acceso. También se registraron importantes problemas de inundaciones en el entorno del río de la Miel, especialmente en el puente de acceso a la Chorrosquina y en la zona de Aguamarina. A ello se sumaron incidencias en la parte baja de la Colonia San Miguel, donde varios vecinos tuvieron que ser desalojados de manera preventiva ante el riesgo de desbordamiento del arroyo Cachón.
Ese mismo miércoles, efectivos del Consorcio de Bomberos del parque de Algeciras intervinieron en un edificio de la avenida Agustín Bálsamo para desatascar los desagües de la cubierta y evitar daños mayores. Además, el Juzgado de Marzales tuvo que ser desalojado tras desprenderse parte de los techos y caer cascotes, lo que obligó a suspender los juicios previstos.
Asimismo, las fuertes rachas de viento han provocado la caída de árboles, tanto en la vía pública como en el interior de viviendas particulares, además del desprendimiento de señales de tráfico, muros y cartelería en distintos puntos del municipio.
El temporal también afectó de lleno a la actividad económica. Muchos establecimientos optaron por cerrar por precaución. El centro comercial Puerta Europa permaneció cerrado durante la mañana del miércoles debido a la alerta roja, manteniendo únicamente los servicios esenciales. En la misma línea, Apymeal comunicó que los comercios adheridos no abrirían, salvo los considerados esenciales, mientras que los mercados municipales suspendieron su actividad habitual.
Ya en la jornada del jueves, el puente de Las Herrizas, que había permanecido cerrado por desbordamiento, reabrió a la circulación sobre la una de la tarde, lo que permitió levantar el confinamiento de los vecinos de la zona. Sin embargo, continuaron los problemas en la red viaria, con el corte de la Carretera Vieja a Los Barrios, a la altura del puente de María Mayo, y del tramo que une el parque cementerio de Botafuegos con el centro penitenciario. Según fuentes oficiales, entre el miércoles y el jueves se llegaron a acumular hasta 230 litros por metro cuadrado, lo que obligó al Consorcio Provincial de Bomberos a realizar más de un centenar de intervenciones en la ciudad.
A primera hora de la tarde de ayer, el temporal provocó el derrumbe de parte de una pared de un edificio situado en la calle Juan XXIII, en la esquina con la avenida de Fuerzas Armadas. Afortunadamente, no se registraron heridos. Especialmente complicada ha sido la situación en la barriada del Faro, donde a los problemas ya existentes en la calle Caracola por un desprendimiento lateral de la vía se sumaron nuevas incidencias en las calles Centolla y Erizo, además de cortes puntuales de luz y agua en algunas viviendas.
Otras zonas también se vieron afectadas. La calle Escritora Emilia Daner, en El Cobre, quedó cortada al tráfico por importantes embolsamientos de agua, y dos personas fueron desalojadas de una vivienda prefabricada en la calle Félix Rodríguez de la Fuente.
Las intensas lluvias han provocado numerosos socavones, baches y hundimientos en calles y carreteras del municipio. Uno de los puntos más afectados ha sido el túnel del acceso norte, donde la aparición de grandes socavones obligó a cortar el tráfico por motivos de seguridad.