El Gobierno de Gibraltar ha inaugurado la primera planta desaladora alimentada íntegramente con energía eólica y solar, con capacidad para producir 5.000 metros cúbicos de agua potable al día. La instalación, ubicada en la zona este del Peñón, ha supuesto una inversión de 28 millones de libras.
El ministro principal ha señalado que esta infraestructura garantizará la autosuficiencia hídrica del territorio durante las próximas décadas y reducirá la dependencia de las importaciones de agua desde España.