Por Ana María García, bióloga y activista medioambiental
El Parque Natural de Los Alcornocales es uno de los tesoros mejor guardados de Europa. Sus bosques de niebla, sus canutos con laurisilva y su biodiversidad única lo convierten en un espacio de valor incalculable. Sin embargo, la presión urbanística y el cambio climático amenazan con deteriorar lo que la naturaleza ha tardado milenios en construir.
Necesitamos un compromiso firme de todas las administraciones para garantizar la protección efectiva de nuestros espacios naturales. No podemos permitirnos el lujo de destruir lo que nos define como comarca.